dilluns, 11 de maig de 2009

EL TASTET 21 / MIGUEL HERNÁNDEZ


Miguel Hernández és un dels meus poetes preferits. Crec que no cal que explique per què. La qualitat dels seus versos és immensa. I a més toca la fibra sensible de qualsevol, especialment si hom coneix les circumstàncies en què ha escrit algun dels poemes. Com aquest, que al meu entendre tan bé ha musicat Joan Manuel Serrat. Per a mi, les composicions amb lletra de poeta més reeixides del Serrat són les de Miguel Hernández. Para la libertad, Menos tu vientre... Però molt especialment Las nanas de la cebolla. Punyent fins el punt de posar-te la pell de gallina. Recorde que quan feia tercer de BUP anàrem a Oriola a un homenatge al Miguel Hernández, i férem una setmana d'activitats al voltant del poeta. Encara en recorde també el lema que algú (sincerament no sé qui) es va inventar. Crec que era molt ben trobat: Cada estel, un poema per a Miquel.

Us pose un vídeo que és una relíquia de TVE de l'any 74, però com que el so és bastant deficient adjunte també una versió en àudio que es deixa escoltar molt millor.








La cebolla es escarcha

cerrada y pobre.
Escarcha de tus días
y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha
grande y redonda.
.
En la cuna del hambre
mi niño estaba.
Con sangre de cebolla
se amamantaba.
Pero tu sangre,
escarchada de azúcar,
cebolla y hambre.
.
Una mujer morena
resuelta en luna
se derrama hilo a hilo
sobre la cuna.
Ríete, niño,
que te traigo la luna
cuando es preciso.
.
Alondra de mi casa,
ríete mucho.
Es tu risa en tus ojos
la luz del mundo.
Ríete tanto
que mi alma al oírte
bata el espacio.
.
Tu risa me hace libre,
me pone alas.
Soledades me quita,
cárcel me arranca.
Boca que vuela,
corazón que en tus labios
relampaguea.
.
Es tu risa la espada
más victoriosa,
vencedor de las flores
y las alondras
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor.
.
La carne aleteante,
súbito el párpado,
el vivir como nunca
coloreado.
¡Cuánto jilguero
se remonta, aletea,
desde tu cuerpo!
.
Desperté de ser niño:
nunca despiertes.
Triste llevo la boca:
ríete siempre.
Siempre en la cuna,
defendiendo la risa
pluma por pluma.
.
Ser de vuelo tan lato,
tan extendido,
que tu carne es el cielo
recién nacido.
¡Si yo pudiera
remontarme al origen
de tu carrera!
.
Al octavo mes ríes
con cinco azahares.
Con cinco diminutas
ferocidades.
Con cinco dientes
como cinco jazmines
adolescentes.
.
Frontera de los besos
serán mañana,
cuando en la dentadura
sientas un arma.
Sientas un fuego
correr dientes abajo
buscando el centro.
.
Vuela niño en la doble
luna del pecho:
él, triste de cebolla,
tú, satisfecho.
No te derrumbes.
No sepas lo que pasa ni
lo que ocurre.

1 comentari:

Jesús M. Tibau ha dit...

a mi també em va arribar al moll de l'òs quan estudiava BUP. El disc sencer de Serrat dedicat al poeta és una meravella.